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Seguro que has leido en más de una ocasión debates acerca de cuál es la mejor forma de enfocar una imagen digital. Es muy sencillo: sólo hay que conseguir un resultado más nítido pero sin que aparezcan efectos secundarios. El problema es que dicho así parece fácil, pero la realidad es bien distinta: es bastante difícil conseguir esos resultados. Bien, pues con este artículo de investigación trataré de descubrir si existe el método perfecto y, en ese caso, cuál es...

Es la pregunta del millón: ¿cómo enfocar la imagen? o, mejor dicho, ¿cómo aportarle ese extra de nitidez en el ordenador, para que parezca algo más nítida de lo que está?
Sobre este tema se han derramado ríos de tinta de un tiempo a esta parte. Ciertamente, todos queremos conocer cuál es la mejor forma de que nuestras fotografías aparenten más nítidas de lo que realmente están. Y es que el tema que trata este artículo versa sobre las máscaras de desenfoque, algo que tiene mucho que ver con la "acutancia", un término que los fotógrafos veteranos que ya escudriñaron los límites de la nitidez con la película y los reveladores de b/n recordarán.

Y es que, para hablar con propiedad, hay que distinguir entre enfocar la imagen en cámara y "enfocar" posteriormente la imagen. El verdadero enfoque se produce con la óptica -como no puede ser de otra forma- dentro de la cámara, mientras que el "enfoque" posterior se refiere en realidad a aumentar la acutancia.

Pero, ¿qué es la acutancia? Se puede definir como el contraste en términos de luminosidad (sea en valores numéricos en digital o con densidades en película) que hay en el borde de un detalle cualquiera de una imagen, dicho de otra forma: el contraste entre los tonos que encontramos a los dos lados de un detalle fino, como puede ser un contorno. Es decir, que en un contorno de un detalle de una imagen se produce un salto tonal al pasar del primer tono al segundo. Bien, pues la magnitud con que se acentúa este salto es la acutancia.

Con los sistemas de post-enfoque (y denominaremos así a los que vamos a tratar en este artículo, por ser posteriores a la toma) lo que se consigue es acentuar este salto en el mismo borde, lo que le confiere una sensación subjetiva de mayor nitidez. Aprovechando una característica del sistema de visión humano, se puede conseguir que una imagen parezca más nítida gracias a un simple aumento de contraste en los contornos de los elementos de la imagen, es decir, a un aumento de la acutancia.

Las pruebas

Veámoslo gráficamente. Para analizar minuciosamente los resultados que se conseguirán usando las diferentes técnicas y softwares, he preparado una imagen que contiene 4 áreas, que servirán para poner a prueba las diferentes técnicas utilizadas frente a 5 situaciones bien diferenciadas:

1- Un detalle de una foto tomada en RAW en condiciones óptimas, posteriormente revelada pero sin aplicarle ningun enfoque.
2- Un detalle de una foto como la anterior, pero en exteriores.
3- Un detalle que contiene numerosas líneas finas y muy juntas, proveniente de una foto tomada con película.
4- Un detalle de un retrato tomado con película b/n en condiciones óptimas y escaneado de la mejor forma posible con un escáner high-end.
5- Una imagen generada por ordenador que contiene tanto detalles finos como gruesos, así como un ligero desenfoque, que servirá como referente ideal, puesto que no contiene defectos; es idónea para la prueba de laboratorio.
6- Un detalle de una foto tomada con película y ligeramente desenfocada (en la toma, o sea, con la óptica).

La primera imagen es la misma que ya he utilizado en otro de mis artículos, la comparativa de programas RAW, con lo cual también sirve para comparar estos resultados con los obtenidos al enfocar con los programas RAW, lo que permite sacar aún más conclusiones. Este detalle de un reloj es perfecto para evaluar la nitidez sobre sus finos detalles.
Está tomada en estudio con una iluminación proveniente de flashes compactos Bowens, con trípode y con una Nikon D2X que montaba un Nikkor 17-55 f/2.8 AF-S (uno de esos objetivos "pata negra"). El disparo en RAW fue revelado con RawShooter, sin aplicar máscara de enfoque.


Bodegón para pruebas usado como "toma de estudio en condiciones óptimas". Foto: © Hugo Rodríguez.
Puedes ver el recorte escogido con un pequeño marco.


Detalles finos de una toma de estudio en condiciones óptimas.

La segunda contiene un detalle del Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC) que está situado en Montjuic, Barcelona (ver situación). Es otra toma en condiciones óptimas: trípode, cable disparador, óptica de la más alta calidad, captura en RAW, revelado sin máscara de enfoque... Quizás te suena de haberla visto en mi artículo comparativo sobre el digital y la película.


Foto del MNAC, escogida como "toma exterior en condiciones óptimas".
Foto: © Hugo Rodríguez.


La segunda toma en condiciones óptimas, en exteriores, permite apreciar detalles arquitectónicos.
Se trata del MNAC, sito en Montjuic, Barcelona.

La tercera permitirá ver un típico problema o efecto secundario que se produce cuando se aplica un software de enfoque a una imagen que contiene finas líneas muy juntas, tales como pelo, rejas, ramas de árboles o patrones arquitectónicos finos: los halos. Son especialmente visibles en estos casos, y por eso he incluido esta prueba.


Foto escogida como "retrato en película, con grano". Foto: © Hugo Rodríguez.
(puedes ver este y otros de mis retratos en la galería)


Un detalle de pelo, un elemento difícil de enfocar, pues suelen aparecer halos blancos alrededor de cada uno, lo que provoca un aspecto feo.

La cuarta sirve como ejemplo de aplicable a una captura, digamos, más "cotidiana" y no tan perfecta como la segunda, que fue tomada en estudio con la mejor óptica, con trípode, mínima sensibilidad ISO, RAW, etc... y, en definitiva, las mejores condiciones de toma. O sea, con grano. Y, como no, tenía que ser un retrato, que es el tipo de foto más popular del mundo.
Este recorte del ojo de una chica proviene de una foto tomada con película b/n de formato medio, concretamente con una Bronica ETRSi equipada con un 180mm f/4.5 y escaneada en un Imacon 646 para conseguir una digitalización de calidad extremadamente alta.
Con esta podremos evaluar como se comporta el enfoque sobre un retrato y si acentúa o no la textura de la piel o sólo destaca los detalles relevantes, como las pestañas o el iris.


Esta imagen nos permitirá evaluar los resultados frente al tipo de foto más común del planeta: el retrato.

La quinta es la prueba de laboratorio. Una imagen generada en el ordenador que servirá para evaluar, en condiciones controladas, los resultados que se consiguen con cada software. Este gráfico que he diseñado cuidadosamente incluye todos los aspectos anteriores.
Por ello, contiene degradados horizontales y oblicuos (en el centro) que permiten apreciar los efectos del enfoque sobre contornos nítidos y desenfocados cuando son rectos. También contiene contornos curvos (sobre la elipse) con un contorno ligeramente desenfocado por el exterior y nítido por el interior. Toda ella tiene un degradado que contrasta con el del fondo.
Las líneas que hay en las esquinas representan algo parecido al pelo: líneas muy finas, tanto rectas como curvas. Las de arriba son blancas sobre fondo oscuro y las de abajo, negras sobre fondo claro.

En resumen:

La última representa el más difícil todavía: una foto con un desenfoque óptico no excesivamente fuerte, con el fin de saber si estos softwares son capaces de re-enfocar algo que ha salido desenfocado. Algo que, de momento parece imposible aunque el mundo del cine se empeña en mostrarnos que no es así en sus películas policiacas. Para hacerlo más difícil, es una foto proveniente de película, así que tiene grano que no debería de re-enfocarse.
Este recorte de la fotografía de un Mirlo acuático fue tomada por Jose Mª Diaz-Formentí con una Nikon F5 y un 400 mm a f/5.6, con película Velvia 50 que finalmente fue escaneada con un escáner de tambor extraordinario: el Heidelberg Cromagraph 3300 del laboratorio profesional EGM de Barcelona.


Foto tomada con un super-teleobjetivo sobre película Velvia. © Jose Mª Diaz-Formentí.
Adolece de un desenfoque y por eso la escogí como "toma con desenfoque óptico".


Recorte de una fotografía de un mirlo acuático ligeramente desenfocado.

 

     
     

 

 

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