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Resolución
de la pantalla
La resolución de un monitor no se describe con
un tamaño en píxeles (como 1.024x768, por ejemplo) sino
con un valor en ppp. Al decir "resolución" en realidad
me estoy refiriendo al tamaño de imagen del escritorio en píxeles.
Lo hago así (mal aposta) simplemente por facilitar la lectura.
Puedes ver más información acerca de esto en la segunda
página del curso de imagen
digital.
Como ya decía arriba, los CRT suelen ofrecer valores más
altos que las pantallas planas. Un mayor resolución significa que
se pueden usar escritorios mayores (en píxeles) y, por tanto, más
paletas de herramientas a la vista. Esto es muy importante si en tu trabajo
diario te ves obligado a replegar, apartar u ocultar constantemente unas
paletas para poder ver otras. Un escritorio mayor te permitirá
desplegar muchas más y ahorrar más tiempo.
Otra diferencia importante entre CRTs y TFTs estriba en la resolución
utilizable: mientras que con un CRT tienes flexibilidad para cambiar la
resolución, con un TFT no tienes más que una posibilidad,
que es elegir su resolución nativa. Asi que es muy importante comprar
un monitor TFT con una resolución máxima adecuada, puesto
que solo podrás usar esa.
Como verás con el siguiente gráfico, los TFT no deben usarse
nunca a otra resolucion que no sea la nativa:
Como puedes apreciar, la imagen de la izquierda se ve
absolutamente nítida, cosa que se nota especialmente en el texto
de los menús, mientras que la de la derecha se ve como "rota".
NOTA: Si estás usando un TFT y no notas practicamente la diferencia,
posiblemente lo tienes ajustado a resolución no nativa. Cámbiala
para solucionarlo.
En la siguiente tabla puedes ver los tamaños más habituales
y su denominación (ver glosario):
| Normal (4:3) |
Panorámico (16:10 o 16:9) |
| Denominación |
Tamaño |
Denominación |
Tamaño |
| SVGA |
800x600 |
|
|
| XGA |
1.024x768 |
WXGA |
1.280x800* |
| QVGA |
1.280x960 |
WXGA+ |
1.400x900 |
| SXGA (5:4) |
1.280x1.024 |
WSXGA |
1.600x1.024 |
| SXGA+ |
1.400x1.050 |
WSXGA+ |
1.680x1.050 |
| UXGA |
1.600x1.200 |
WUXGA |
1.920x1.200 |
| QXGA |
2.048x1.536 |
WQXGA |
2.560x1.600 |
*: Los tamaños panorámicos WXGA dependen
del tamaño de la pantalla y de sus proporciones (16:10 o 16:9 según
el caso, aunque el primero es el más habitual).
Curiosamente, muchos monitores TFT actuales de 19" tienen una resolución
SXGA, que tiene unas proporciones de 5:4, lo cual significa que son pantallas
más cuadradas que el resto. Eso también significa que son
menos apropiadas para trabajo con imágenes, pues se desperdicia
más espacio en pantalla. En cambio, para ver páginas web
o trabajar con office pueden ser más cómodas. Como siempre,
todo depende de para qué usas esa pantalla.
Para que te hagas una idea más clara de todas
las resoluciones y el espacio que proporcionan en la práctica,
echa un ojo al siguiente gráfico interactivo:
El gráfico permite apreciar el espacio que ocupan
las paletas de herramientas, menús y demás elementos del
programa en comparación a la imagen. La resolución SXGA
es la que peor aprovecha el espacio con fotos horizontales.
Como decía más arriba, los CRT suelen ofrecer mayores resoluciones
que las TFT. En la siguiente tabla puedes comprobar las resoluciones típicas:
| Resoluciones habituales |
| Tamaño |
TFT |
CRT |
| 15" |
XGA |
XGA |
| 17" |
XGA |
QVGA |
| 19" |
SXGA |
UXGA |
| 21" |
UXGA |
QXGA |
Aunque las TFT tienen una excelente nitidez, adolecen
de poca resolución (pocos píxeles en pantalla). Así,
es muy poco habitual encontrar monitores de 19" que ofrezcan más
de 1.280x1.024 de resolución, mientras que no era tan difícil
encontrar monitores de CRT 19" que alcancen 1.920x1.440. Un caso
curioso: hay monitores CRT que alcanzan ¡hasta 2.048x1.536!. En
este sentido, todavía tienen que ir mejorando y ofreciendo resoluciones
más elevadas.
Recientemente han ido apareciendo pantallas TFT con resoluciones cada
vez más altas: véase las Apple Cinema, con 1.920 x 1.200
en 23", la Eizo CG24 de 24" con la misma resolución o
las monstruosas Apple Cinema y DELL de 30", con nada más y
nada menos que 2.560 x 1.600 píxeles, para lo cual hace falta una
tarjeta gráfica especial con salida DVI de doble canal. Pero el
número de píxeles por pulgada de pantalla (la auténtica
resolución) sigue más o menos igual: sobre unos 90 o 100
ppp, mientras que los buenos CRT alcanzaban 110 o 120 ppp.
Una excepción a las bajas resoluciones de los TFT se encuentra
en algunos portátiles de gama alta, ya que existen modelos con
pantallas de 15" con hasta UXGA y modelos de 15,4" panorámicos
de ¡hasta 1.920x1.200!, lo que significa una increíble resolución
de más de 140 ppp. Puedes comprobarlo mirando, por ejemplo, los
portátiles
Latitude de DELL.
Ángulo de visión
En los TFTs, es el "quid" de la cuestión.
Hasta que no han alcanzado valores muy altos no se les ha empezado a tener
respeto. Y ahora muchos fabricantes afirman que sus monitores tienen un
ángulo de visualización horizontal de 178º, lo cual
hace pensar que el monitor en cuestión se ve perfecto, sin más.
Bien, pues no es así. Lo que los fabricantes no cuentan (y habría
que comenzar a exigir una normativa que acote con precisión en
qué condiciones deben medirse estos ángulos) es cómo
de bien o de mal se ve en estos ángulos, porque lo único
que indican es que se ve. Y es cierto, ver, lo que se dice ver, se vé...
Es muy normal encontrarse monitores, incluso de gama alta, que sí
que se ven, pero de algúna dominante extraña o con poco
contraste. Recuerdo perfectamente un monitor de 21" profesional moderno
muy popular por estas tierras españolas (por supuesto, de 178º
de ángulo de visión) que se ve magenta al mirarlo de lado,
cosa que se nota especialmente en las sombras.
En resumen, que no sólo se trata de ángulos de visión
a secas, sino de ángulos y luminosidad, contraste y color de la
imagen.
En los portátiles el tema está bastante peor, pues al mirarlos
de lado la mayoría son literalmente inservibles. Los mejores se
ven anaranjados (por cierto, los Apple MacBook Pros de 15,4" tampoco
se salvan) y sólo unos pocos "de élite" se pueden
calificar de "pasables". Evidentemente, en comparación
con las buenas pantallas de escritorio. Esto deja un panorama bastante
malo en el mundo de los portátiles, aunque ha mejorado bastante
en pocos años, en que al mirar una pantalla de lado casi se invertía
totalmente.
En el siguiente gráfico puedes comprobar por tí mismo cómo
se comparan los ángulos de visión de una de las mejores
pantallas TFT actuales (NEC SpectraView Reference 21) con un representante
de las mejores CRT (LG Flatron F700).
Puedes ver que por más que nos digan que los
TFT ya alcanzan y superan a los buenos CRT, no es cierto: a medida que
se miran de lado, se produce una pérdida de luminosidad que se
hace bastante evidente cuando nos acercamos a los 90º. Los CRT con
tubo Flatron, 100% plano, eran capaces de mostrar la imagen absolutamente
igual con independencia del ángulo desde el cual se mire, como
puedes comprobar.
La pérdida de luminosidad que ves en el TFT cuando está
girado 80º no se aprecia tan claramente a simple vista. Es más,
da la sensación que esté exagerado... pero no es así.
Yo he sido el primer sorprendido al ver los resultados, pero la cámara
no engaña. La prueba que lo confirma es que el Flatron se ve perfecto.
Contraste
El contraste
de un monitor (ver glosario) es un factor muy importante para trabajar
con comodidad. Cuanto más alto sea, mejor representará la
realidad (cosa que los fotografos deseamos). A todos nos gustaría
que el negro máximo sea muy profundo y que el blanco sea brillante,
aunque no demasiado.
En general, los CRT alcanzan altos valores de alrededor de 1000:1, gracias
a un negro intenso y un blanco bastante cómodo. Esta combinación
funciona muy bien, pues a los fotógrafos nos interesa trabajar
en condiciones de luz tenue (en la sala de retoque) para sacar el mejor
provecho de la pantalla.
El punto negro
(el negro máximo del monitor) es claramente peor en los TFT que
en los CRT, debido principalmente a que es un negro que se forma por ennegrecimiento
de los píxeles en pantalla con la retroiluminación que constantemente
tienen las pantallas TFT. Prueba lo siguiente: pon la pantalla completamente
negra en tu TFT (haz clic aqui
y maximiza la ventana a pantalla completa o, si prefieres, crea un documento
negro en Photoshop y oculta todas las herramientas y menús), deja
la habitación totalmente a oscuras y verás que el negro
no es ni muy intenso ni tampoco regular a lo largo y ancho de la pantalla
(a menos que tengas la suerte de tener un TFT equipado con el sistema
"ColorComp", que veremos más adelante).
En cambio, el punto
blanco es cada vez más brillante en las pantallas TFT, con
valores de entre 250 y 400 cd/m2, lo que resulta absolutamente desorbitado
para los fotógrafos. Los monitores CRT rara vez ofrecían
valores de más de 180 cd/m2 (que ya resultan elevados). Así,
muchas pantallas TFT actuales anuncian contrastes de 700 u 800:1 que en
realidad consiguen con un blanco muy brillante y un negro muy pobre, mientras
que los buenos CRT consiguen contrastes más elevados gracias a
un negro muy profundo y un blanco mucho menos molesto.
De todos modos, no te dejes llevar por estos valores que anuncia la publicidad:
cuando un moderno TFT está calibrado,
el brillo se queda alrededor de las 100 cd/m2 y el negro sobre 0,5, lo
cual nos deja un contraste de 100/0,5 = 200:1, que está muy por
debajo de lo anunciado (y eso en el caso de una pantalla profesional;
con pantallas normales o portatiles es mucho peor).
Resumen final de calibración
de un CRT profesional.
Contraste > 900:1 |
Resumen calibración TFT profesional.
Contraste 111:1 |
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En estos gráficos, extraídos de la pantalla
con el resumen de datos final después de calibrar con un EyeOne,
puedes ver que la luminancia mínima (el punto negro) es de 0,1
en el CRT y de 0,8 en el TFT, mientras que la máxima es practicamente
igual (92,8 en el CRT y 88,8 en el TFT). Esto nos deja un contraste de
más de 900:1 en el CRT frente a los 111:1 del TFT... (por cierto,
un LaCie 321 (equivalente a un NEC 2180UX) que anunciaba en la publicidad
un contraste de 500:1)
Tipo de panel
Una de las características que primero hay que
mirar de una pantalla TFT, aparte del tamaño y del precio, es el
tipo de panel de píxeles, ya que eso encauza bastante bien hacia
el modelo buscado. En una pantalla TFT hay varios componentes y, simplificando
un poco, podríamos decir que los tres principales son la lámina
de píxeles, la retroiluminación y la circuitería.
Existen varios tipos de láminas de píxeles (llamados también
paneles) y en función del tipo, sus características podrán
ser muy diversas. Aspectos como los ángulos de visión, la
gama de color o la rapidez de respuesta suelen diferir bastante. Entre
los tipos de paneles encontramos principalmente las familias TN, VA e
IPS (y todas sus subvariantes). Veámoslas.
TN
(Twisted Nematic) Es el principio de funcionamiento de cada uno de los
píxeles de un tipo de pantallas planas que está en desuso
en las pantallas de gama alta por sus pobres prestaciones en comparación
al resto. Tienen unos ángulos de visualización horizontales
y verticales muy limitados (especialmente los verticales). También
adolecen de un negro máximo pálido. Aún así,
siguen fabricandose multitud de modelos destinados a jugadores y a ofimatica,
donde no existe la necesidad de una calidad de imagen fotográfica.
VA
(Vertical Alignment). Aunque inicialmente eran muy malas, rapidamente
aparecieron las variantes MVA y PVA, que ofrecen mejor reproducción
de color y ángulo de visión, pero sin llegar al nivel de
las S-IPS. Ofrecen un contraste elevado.
IPS
(In-Plane Switching). Desarrollada por Hitachi, consigue unos ángulos
de visualización muy amplios, así como poca variación
de la imagen en función del punto desde el que se mira. Rápidamente
se pasó a una versión mejorada y más económica,
llamada S-IPS, que es la que actualmente predomina en el mercado de gama
alta. Además presumen de tener la mejor reproducción de
color actual y los mejores ángulos de visión. Actualmente
las mejores pantallas llevan los modernos paneles AS-IPS.
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