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Aviso de gama (colores no imprimibles)
Así, a primera vista no se aprecian
grandes cambios. No es que no los haya; por supuesto los hay, pero son pequeños.
Tampoco es fácil apreciarlos a simple vista, pero Photoshop dispone
de una función muy útil para mostrar claramente esos cambios:
el aviso sobre gama (que no Gamma). Para ello, en el menú Ver,
se activa la opción Avisar sobre gama:

y entonces se verá claramente la diferencia:

Y para que puedas comparar tranquilamente
la diferencias entre estas tres últimas imágenes, experimenta
con el siguiente cuadro:
El cambio de colores es algo que hay que
asumir, ya que no es posible imprimir sobre un papel (por muy bueno que éste
sea) ciertos colores que un monitor sí que puede mostrar. El cambio
es, por tanto, obligado. Eso sí, como buenos fotógrafos, nuestro
deber es controlar y preveer ese cambio. Una cosa es asumir que va a cambiar
y otra muy diferente es no saber cómo va a hacerlo. Lo que aquí explico
es precisamente como preveerlo antes de imprimirlo. Como la previsualización
no afecta a la edición, podemos modificar la imagen a nuestro gusto
mientras mantenemos previsualizada cómo va a quedar.
El cambio de colores depende, lógicamente,
de cómo es la imagen (la gama de colores que tiene) y del perfil con
el que visualizamos. Si, en vez de utilizar un papel Epson Premium Glossy
y una Stylus Photo 890 empleamos la misma impresora y un folio de papel normal
y corriente, ya te puedes imaginar que el cambio será mucho mayor.
Esto vendrá provocado porque un simple folio no es capaz de reproducir
la gama tonal de un papel especial para usos fotográficos.
Es curioso, verdad?. Sorprende que se puede llegar a conseguir
unos colores no demasiado malos sobre un folio normal y corriente... Eso
sí, como podrás ver, mientras que al imprimir la imagen empleando
perfiles se consigue una gama de color más que aceptable, sin usarlos,
el resultado es un auténtico desastre.
Ajustes de impresión
Pasemos ya al apartado impresión.
A la hora de imprimir, hay que proceder de dos formas diferentes, en función
del programa desde el cual vayas a hacerlo.
| 1- |
Desde Photoshop
Al ejecutar el comando Imprimir,
aparece la siguiente ventana:
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donde debes elegir en el recuadro Espacio
de origen, Documento. Éste es el perfil
de la propia imagen que aparecerá en esta casilla:

Luego hay que elegir el perfil de destino:
el de la impresora. Si tienes una de las Epson listadas anteriormente,
podrás escoger ahora uno de los perfiles específicos en
función del papel que vayas a usar.

hecho esto ya puedes pulsar sobre Imprimir... y
entonces ajustaremos los parámetros de la impresora en su driver.
Configurando el driver de la impresora
Aparecerá la ventana siguiente:

Confirma que ésa es la impresora
que vas a usar y pulsa en Propiedades, para entrar en
las opciones de la impresora:

Como ves, el Modo se
ajusta de forma predeterminada en Automático.
Cámbialo a Predefinido:

y pulsa en el botón que ahora
aparece, Más ajustes. Entrarás en una
ventana como ésta:

En esta ventana, debes seleccionar en
el cuadro Color, Sin ajuste de color.
Esto evitará que el driver de la impresora realice por segunda
vez la gestión de color, cuando ya la está efectuando el
photoshop, lo que provocaría una pérdida de calidad. También
aquí debes elegir, como es lógico, el mismo tipo de papel
que corresponde al perfil de color escogido (si es que tienes esa posibilidad)
y la resolución de impresión. Recuerda que esta resolución no
corresponde a píxeles por pulgada, sino a gotas de tinta por
pulgada.
Bueno, pues con esto ya se terminan los
ajustes de color. Solo queda colocar el papel (el escogido, claro) e
imprimir.
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2-
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Desde un programa sin gestión
de color
La otra opción es si vas a imprimir
desde otro programa que no emplee gestión de color, como Word o
ACDSee, el proceso es más simple.
NOTA: la gestión de color de la
impresora funciona razonablemente bien si las imágenes tienen el
perfil de color incrustado. Asegúrate que al guardarlas desde Photoshop
que la casilla de guardar el perfil estaba activada y comprueba que las
imágenes tienen ya su perfil de color incrustado.
Luego abre la ventana de impresión y entra en las opciones de configuración
de la impresora. Una vez allí, elige el tipo de papel, la resolución
de impresión y, de nuevo, escoge Predefinido en el
cuadro Modo:

Pulsa Mas ajustes y en
la ventana Más opciones escoge ICM.
Esto activa la gestión de color del driver de la impresora, de
forma que utilizará los perfiles de color incrustados en las imágenes
para conseguir la mejor correspondencia de colores.

Todo listo. Ya puedes Aceptar esta
ventana e Imprimir. Si todo es correcto, deberás
ver que los colores se mantienen y el resultado es parecido al de pantalla.
Aunque la correspondencia de color será buena, la perfección
no es posible de esta forma, ya que cada impresora de un modelo determinado
imprime de manera ligeramente diferente a sus homólogas. Si se
quiere algo mejor, hay que pensar en invertir en un calibrador de pantalla
y un espectrofotómetro de reflexión para crear perfiles
de impresora.
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Y con esto termina este tutorial sobre la calibración
de color. Espero que os haya ayudado.
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