Calibrando una TV OLED… con una PlayStation

TV LG OLED en PS4

No es la primera vez que calibro una de estas espectaculares TV con la ultimísima tecnología OLED, pero hacerlo para usar con consolas, lo cierto es que sí que lo es.

Yo no soy muy fan de los videojuegos. Mejor dicho: nada fan; ya no me atraen. Aunque confieso que en los 80 pasé cientos –sino miles- de horas frente a mi querido Spectrum 48K.

Pues bien, en esta ocasión un cliente que se dedica a la industria del videojuego me solicitó calibrar su flamante TV, conectada a dos conocidas consolas: una Playstation 4 y también una Nintendo Switch.

Pues bien, en primer lugar hice una comprobación para ver en que estado estaba y -tal como suponía- se encontraba muy alejada de los valores deseados:

CALMan Pre-Calibration - LG OLED 55 Paco Nintendo

Comprobación del estado inicial, donde se puede ver que los grises estaban muy desviados (las tres lineas horizontales R, G y B del centro de la pantalla) asi como los colores primarios. Representados por circulitos, deberían estar ubicados dentro de los cuadraditos. Mediciones tomadas con CalMAN 5.

Seguidamente comencé una calibración estándar con mi X-Rite i1 Pro2 y CalMAN 5, como si fuera para un reproductor Blu-ray. Todo fue según lo previsto, y después de una hora y media ya casi tenía la calibración completada. Los resultados eran espectaculares, tal como ya sabía después de haber calibrado otra igual hace unos meses.

CALMan Grayscale - LG 55 Paco Nintendo

Después de calibrar, la curva de grises roza la perfeccion, cosa que se comprueba viendo que las gráficas R, G y B prácticamente coinciden en el centro (la referencia). Grafico gracias a CalMAN 5.

Llegó el momento de substituir la fuente por la consola de SONY, y empezaron los problemas. Resulta que la consola tiene un comportamiento extraño a la hora de reproducir discos Blu-ray, y no se ajusta demasiado bien a los estándares, cosa que de entrada se nota en los blancos.

CALMan Grayscale - LG 55 Paco source PS4

Con la PS4 como fuente, los blancos se empastan, y aparecen dominantes extrañas, como se aprecia a la derecha de la gráfica, donde la curva roja baja sin razón…

Y aquí viene el problema: si calibro la TV para que se ajuste a los estándares, se verá bien si la fuente de imagen también los cumple. La TV estará perfectamente calibrada, pero claro… no se verá bien mientras esté conectada una fuente como la PS4. Y al final lo que importa no es si la TV está bien calibrada o no, sino si se ve como debe o no.

Lo explicaré con un ejemplo del mundo del audio. Supon que tenemos un equipo de música perfectamente afinado y hasta calibrado (sí, los equipos de sonido también se pueden calibrar, y la sala donde están, ajustar acústicamente). Ahora le conectamos un reproductor de CDs que resulta que da un sonido con falta de graves y exceso de agudos. ¿Cómo se oirá? En efecto: con falta de graves y exceso de agudos. Está claro que la culpa no es del equipo, sino del reproductor de CDs, pero al final lo que importa es que no se oye bien.

A su propietario lo que le importará es averiguar qué soluciones tiene, que son básicamente dos: cambiar de reproductor o recalibrar el equipo (para dejarlo “mal” calibrado) en función del reproductor de CD y conseguir que este se oiga bien. Pues esto mismo es lo que le pasa a la PS4: no trata correctamente los blancos y hace cosas raras con los colores.

Después de pasar un buen rato tratando de corregir la respuesta de color con las funciones de la TV (el problema principal es que las pieles aparecen oscuras) y de avanzar bastante hasta conseguir un resultado bastante decente, resulta que al hacer el test final con una película real, descubro que la imagen aparece reventada por todos lados. Ruido y grano a raudales, posterización, colores recortados y reventados…

CALMan Sat sweeps - LG 55 OLED Paco Nintendo

Resultado final de calibrar con la PS4 y tratar de corregir extraños comportamientos, especialmente en los rojos.

Para engrosar el problema, resulta que al conectar la Nintendo se ve fatal, con los blancos completamente reventados… por culpa de la calibración a medida de la PS4.

Entonces me percato que los problemas que aparecen en la imagen se deben a los agresivos ajustes que he tenido que hacer en la propia TV, lo que me hace darme cuenta de que los ajustes internos de la TV no parecen de muy buena calidad. Esto se debe, sencilla y llanamente, a que el sistema de gestión de color interno (la llamada LUT 3D) es de mediocre calidad. Cuanto menos se toque, mejor…

Pero claro, volvemos al principio: si toco mucho los ajustes, aparece degradación en la imagen y si no, tengo los problemas generados por la propia PS4.

Pues bien, al final tuve que “aligerar” muchísimo los ajustes para que la degradación prácticamente desapareciera. Afortunadamente, la dominante, el brillo y la curva de grises (gamma) quedó bien ajustada y no se vio afectada.

Moraleja: mejor no utilices una PS4 para ver películas en tu flamante TV si quieres realmente disfrutar de toda la calidad de imagen, especialmente si eres el afortunado poseedor de una OLED.

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